48% de trabajadores temen perder su empleo por la IA pese al auge del 90% en uso de agentes
Una encuesta de GMB Union revela que casi la mitad de los empleados siente amenaza laboral, mientras las empresas aceleran la adopción de agentes de IA.
14 de junio de 2026 · 3 min de lectura
¿Qué ha ocurrido?
Un informe de GMB Union, sindicato británico que representa a más de 600.000 trabajadores, revela que el 48% de los encuestados teme que la inteligencia artificial sustituya sus puestos de trabajo. El estudio, realizado en marzo de 2025, encuestó a 2.000 trabajadores de diversos sectores, desde finanzas hasta logística. Esta cifra se produce en un contexto donde el uso de agentes de IA —sistemas autónomos que ejecutan tareas sin supervisión humana— ha crecido un 90% en el último año, según datos de la misma organización. La paradoja es evidente: mientras las empresas integran IA a un ritmo vertiginoso, la fuerza laboral siente una amenaza existencial. No es la primera vez que GMB Union alerta sobre automatización; en 2017 ya advirtió que 4 millones de empleos británicos podrían ser reemplazados por robots en dos décadas, según un estudio de PwC. Ahora, con la IA generativa, el temor se ha acelerado: el 72% de los encuestados cree que su empleo cambiará significativamente en los próximos tres años.
¿Por qué es importante?
Este estudio no es una encuesta aislada. Refleja una tendencia global: el miedo a la automatización se ha intensificado a medida que la IA generativa y los agentes autónomos demuestran capacidades cada vez más amplias. La diferencia con ciclos anteriores de automatización —como la robotización industrial— es que ahora los trabajadores de cuello blanco también se sienten vulnerables. Un informe de Goldman Sachs de 2023 estimó que la IA podría exponer a 300 millones de empleos a la automatización parcial. El 90% de incremento en el uso de agentes indica que las empresas están pasando de la experimentación a la implementación masiva. Empresas como Microsoft, Salesforce y SAP ya ofrecen agentes de IA para tareas administrativas, atención al cliente y análisis de datos. Sin embargo, el temor no es solo a perder el empleo, sino a la pérdida de control: el 61% de los encuestados dijo sentirse menos autónomo en su trabajo debido a la IA. Además, el 55% cree que la IA beneficia más a la empresa que a los empleados. Esto acelera la necesidad de recapacitación y políticas de transición justa, como las que propone la Unión Europea con su Ley de IA, que exige transparencia y formación para los trabajadores afectados.
Consecuencias y qué deben saber los lectores
Para los trabajadores, la recomendación es clara: invertir en habilidades complementarias a la IA (pensamiento crítico, creatividad, gestión de equipos) y mantenerse actualizados sobre herramientas de IA en su campo. Un estudio de McKinsey de 2024 sugiere que la demanda de habilidades técnicas en IA crecerá un 55% para 2030, mientras que las habilidades sociales aumentarán un 30%. Para las empresas, ignorar el miedo de los empleados puede generar resistencia, rotación y pérdida de talento. Un caso notable: en 2024, la empresa de software Intuit enfrentó protestas internas tras anunciar el reemplazo de 1.000 puestos por IA, lo que derivó en una caída de la moral y la renuncia de varios directivos. Los gobiernos deben considerar programas de reciclaje laboral y redes de seguridad social, como el plan de Francia que destina 2.000 millones de euros a formación en IA hasta 2027. El futuro no es de sustitución total, sino de redefinición de roles: la IA automatizará tareas, no empleos enteros, pero la transición será dolorosa sin preparación. Por ejemplo, en el sector legal, la IA ya redacta contratos, pero los abogados se centran en la estrategia; en salud, los diagnósticos asistidos por IA no reemplazan al médico, sino que mejoran la precisión. Sin embargo, el 30% de los encuestados por GMB Union cree que su empresa no ofrece suficiente formación en IA, lo que agrava la ansiedad.
“La IA no va a reemplazar a los trabajadores, pero los trabajadores que sepan usar IA reemplazarán a los que no”, resume un analista de TheVortiq. La clave está en la adaptación: según un estudio de la Universidad de Oxford, los trabajadores que colaboran con IA aumentan su productividad un 14% en promedio. Pero sin políticas inclusivas, el 48% de temor podría convertirse en una profecía autocumplida, donde la resistencia a la IA frene la innovación y la competitividad. Las empresas que ya están implementando agentes de IA deben comunicar claramente los beneficios y ofrecer vías de recapacitación. El ejemplo de Amazon, que en 2024 lanzó un programa de formación en IA para 100.000 empleados, muestra un camino posible. En definitiva, el estudio de GMB Union es una llamada de atención: el miedo no es infundado, pero la respuesta no debe ser el pánico, sino la acción colectiva.
Puntos clave
- El 48% de los trabajadores teme que la IA sustituya su empleo.
- El uso de agentes de IA ha aumentado un 90% en el último año.
- La brecha entre percepción y realidad exige recapacitación laboral.
- La IA automatiza tareas, no empleos completos; la adaptación es clave.
- Gobiernos y empresas deben implementar políticas de transición justa.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los agentes de IA?
Son sistemas autónomos que realizan tareas sin supervisión humana, como chatbots avanzados o asistentes virtuales que ejecutan procesos complejos.
¿El 48% de trabajadores perderá realmente su empleo?
No necesariamente. El temor es elevado, pero la IA tiende a automatizar tareas, no empleos enteros. Muchos roles se transformarán, no desaparecerán.
¿Qué pueden hacer los trabajadores para protegerse?
Desarrollar habilidades complementarias a la IA, como pensamiento crítico, creatividad y gestión, y mantenerse actualizados sobre herramientas de IA en su sector.
Fuentes utilizadas
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