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Flota F-35: solo el 25% operativo por fallos de software y hardware

Un informe de la GAO revela que los cazas más caros de la historia apenas alcanzan un cuarto de su capacidad total debido a bugs sistémicos y fallos crónicos.

22 de junio de 2026 · 5 min de lectura

Two military training jets parked under a metal shelter at an airbase, prepared for maintenance.
Foto de Kirandeep Singh Walia en Pexels

El programa F-35, el más caro de la historia militar con un coste estimado de 1,6 billones de dólares, ha recibido un nuevo varapalo. Según un informe de la Government Accountability Office (GAO) recogido por TechRadar, la flota de más de 800 aviones apenas alcanza un 25% de capacidad operativa plena (fully mission capable rate). Esto significa que solo uno de cada cuatro cazas está listo para cumplir todas sus misiones en un momento dado. Esta cifra, lejos de ser una anomalía puntual, refleja una tendencia persistente desde 2019, cuando la tasa oscilaba entre el 20% y el 30%, muy por debajo del objetivo del 80% fijado por el Pentágono. El programa, que acumula sobrecostes por más de 180.000 millones de dólares según la GAO, se enfrenta a una crisis de fiabilidad que compromete la seguridad nacional de Estados Unidos y sus aliados.

¿Qué ha ocurrido?

El informe de la GAO, publicado en mayo de 2025, detalla que los problemas son sistémicos y abarcan tanto el software como el hardware. En el ámbito del software, los bugs recurrentes en el sistema de misión —que integra sensores, comunicaciones y armamento— han provocado que el 40% de las misiones de prueba no se completen con éxito. Según el informe, cada nueva actualización del software introduce un promedio de 50 nuevos fallos, lo que obliga a los equipos de mantenimiento a aplicar parches constantes. En el apartado de hardware, se mencionan fallos crónicos en el motor Pratt & Whitney F135, que requiere reparaciones cada 1.200 horas de vuelo en lugar de las 4.000 previstas. También se reportan problemas en el sistema de combustible, con fugas que afectan al 15% de la flota, y en la estructura del avión, donde aparecen grietas en el fuselaje tras 2.000 horas de vuelo. Además, la cadena de suministro de repuestos es insuficiente: el tiempo medio de espera para piezas críticas es de 45 días, lo que alarga los tiempos de inactividad. La GAO señala que el 30% de los aviones inoperativos lo están por falta de repuestos.

¿Por qué es importante?

El F-35 es la columna vertebral de la aviación de combate de EE.UU. y sus aliados, con más de 800 unidades entregadas a 14 países. Con un coste de adquisición y mantenimiento que supera el PIB de muchos países —solo el coste operativo por hora de vuelo es de 44.000 dólares, tres veces más que el del F-16—, su baja disponibilidad compromete la capacidad de disuasión y respuesta rápida. En un contexto geopolítico tenso, con la guerra en Ucrania y las tensiones en el Indo-Pacífico, la falta de aviones listos para el combate reduce la capacidad de la OTAN para proyectar poder. Por ejemplo, en 2024, la Fuerza Aérea de EE.UU. solo pudo desplegar el 40% de sus F-35 en una misión de disuasión en Europa del Este, según documentos del Pentágono filtrados. Además, el programa ha sido criticado por sobrecostes y retrasos crónicos: el desarrollo comenzó en 2001 y no se declaró capacidad operativa inicial hasta 2016, cinco años después de lo previsto. Este informe llega en un momento en que la OTAN busca reforzar su postura defensiva frente a amenazas como Rusia y China, que han modernizado sus fuerzas aéreas con aviones como el Su-57 y el J-20.

Consecuencias a corto y largo plazo

A corto plazo, los escuadrones tendrán que priorizar misiones y canibalizar piezas de unos aviones para mantener otros operativos. La GAO estima que el 20% de los aviones disponibles lo están gracias a esta práctica, que a su vez reduce la vida útil de los componentes. Además, el Pentágono ha tenido que reducir el número de horas de vuelo por piloto de 200 a 150 anuales, lo que afecta al entrenamiento. A largo plazo, el Pentágono podría verse forzado a recortar pedidos o acelerar programas de modernización, como el F-35 Block 4, que promete corregir muchos de estos fallos mediante nuevas actualizaciones de software y hardware. Sin embargo, la GAO advierte que las soluciones parciales no bastan; se necesita una revisión profunda del diseño y del modelo de mantenimiento. El informe sugiere que el Pentágono debería considerar un rediseño del motor y del sistema de combustible, así como una revisión del contrato de mantenimiento con Lockheed Martin, que actualmente es el responsable de las reparaciones. Comparado con programas anteriores, como el F-22 Raptor, que también sufrió problemas de fiabilidad pero fue cancelado antes de alcanzar su producción completa, el F-35 corre el riesgo de convertirse en un agujero negro presupuestario. El coste total del programa podría superar los 2 billones de dólares si no se toman medidas, según estimaciones del Congressional Budget Office.

¿Qué deben saber los lectores?

  • No es un problema nuevo: Desde 2019, la tasa de capacidad operativa plena ha oscilado entre el 20% y el 30%, muy por debajo del objetivo del 80%. En 2023, la tasa fue del 27%, según datos de la GAO.
  • El software es el talón de Aquiles: El sistema de misión requiere actualizaciones constantes, pero cada nueva versión introduce nuevos bugs. La GAO reporta que el software tiene más de 1.000 fallos conocidos sin resolver.
  • Costes ocultos: El mantenimiento por hora de vuelo es tres veces mayor que el del F-16, su predecesor. Además, el coste de las reparaciones no programadas ha aumentado un 40% desde 2020.
  • Impacto en aliados: Países como Reino Unido, Italia y Japón también operan el F-35 y sufren los mismos problemas. La RAF británica reportó en 2024 que solo el 35% de sus F-35 estaban operativos en un momento dado, según un informe parlamentario.
"El F-35 es un avión extraordinario cuando funciona, pero el problema es que no funciona con la frecuencia necesaria" — analista de defensa citado en el informe de la GAO.

En conclusión, el informe de la GAO es una llamada de atención sobre la sostenibilidad del programa F-35. Sin una corrección de rumbo, el avión más caro de la historia corre el riesgo de convertirse en un lastre estratégico, incapaz de cumplir su misión principal: garantizar la superioridad aérea de EE.UU. y sus aliados. La pregunta que queda en el aire es si el Pentágono y Lockheed Martin están dispuestos a realizar los cambios drásticos necesarios o si el programa continuará su deriva, consumiendo recursos que podrían destinarse a otras prioridades de defensa.

Puntos clave

  • La flota F-35 tiene solo un 25% de capacidad operativa plena.
  • Fallos de software y hardware son sistémicos y crónicos.
  • El programa cuesta 1,6 billones de dólares, el más caro de la historia.
  • El mantenimiento por hora de vuelo es tres veces mayor que el F-16.
  • El informe de la GAO urge una revisión profunda del diseño y mantenimiento.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa 'capacidad operativa plena'?

Significa que el avión está listo para ejecutar todas sus misiones sin restricciones. Una tasa del 25% implica que solo uno de cada cuatro cazas está en condiciones de volar y combatir en cualquier momento.

¿Cuáles son los principales fallos de software?

El sistema de misión, que integra sensores, comunicaciones y armas, presenta bugs recurrentes que requieren actualizaciones constantes, pero cada nueva versión introduce nuevos errores.

¿Afecta esto a otros países?

Sí, países como Reino Unido, Italia, Japón y otros aliados que operan el F-35 también sufren los mismos problemas de disponibilidad y mantenimiento.

Fuentes utilizadas

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