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Inteligencia Artificial

Impresión 3D y código abierto: una resonancia magnética portátil por menos de $70,000

El proyecto OSI2 ONE demuestra que la combinación de fabricación aditiva, software libre e inteligencia artificial puede democratizar el acceso a costosos equipos médicos.

27 de julio de 2026 · 4 min de lectura

Close-up of a woman using an inhaler for respiratory health management.
Foto de Cnordic Nordic en Pexels

¿Qué ha ocurrido?

La Open Source Imaging Initiative (OSI) ha desarrollado el OSI2 ONE, un escáner de resonancia magnética (RM) portátil cuyo núcleo se fabrica con impresión 3D y cuyo diseño es completamente abierto. Según reporta Tom's Hardware, el costo total del dispositivo es inferior a $70,000, lo que representa menos del 7% del precio de una RM convencional, que comienza en $1.1 millones. El prototipo utiliza un campo magnético de solo 50 mT, muy lejos de los 1.5 a 3 T de los equipos hospitalarios, lo que tradicionalmente implicaría una resolución espacial y relación señal-ruido (SNR) muy bajas. Sin embargo, el proyecto no es nuevo: OSI ha estado trabajando en escáneres abiertos desde 2016, y el OSI2 ONE ya ha sido replicado múltiples veces en todo el mundo, según Tom's Hardware. La novedad clave es la integración de inteligencia artificial para superar las limitaciones físicas del bajo campo.

¿Por qué es importante?

El elevado costo de las RM limita su disponibilidad en países en desarrollo y en entornos rurales o de bajos recursos. Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente dos tercios de la población mundial carece de acceso a diagnóstico por imagen. Una máquina portátil y de bajo costo podría llevar diagnósticos por imagen a lugares donde hoy son impensables. Además, al ser de código abierto, cualquier laboratorio o taller puede replicarla, modificarla y mejorarla, fomentando la innovación descentralizada. El analista tecnológico Brian Roemmele destacó en X que la IA puede superar las limitaciones de los campos bajos: "Low-field MRI has historically been limited by lower signal-to-noise and greater field inhomogeneity. That is exactly the regime where modern AI thrives." Mediante redes neuronales entrenadas con datos de alto campo (1.5T a 8T) o modelos basados en la física, es posible reconstruir imágenes de calidad diagnóstica a partir de señales pobres. Roemmele añadió que la IA puede ajustar secuencias en tiempo real, adaptando gradientes y pulsos de RF mientras monitorea la calidad de la señal.

Consecuencias e impacto

Si la combinación de hardware de bajo costo y software de IA demuestra ser clínicamente útil, podría transformar el mercado de imagenología. Hospitales pequeños, clínicas rurales y ONGs podrían adquirir equipos por una fracción del precio actual. Sin embargo, persisten barreras regulatorias: en países con estrictos controles sanitarios, como Estados Unidos o la Unión Europea, obtener la aprobación de la FDA o el marcado CE para un dispositivo de código abierto y fabricado localmente será un desafío. Roemmele responde: "No one can stop us from building in garages." El proyecto apunta inicialmente a regiones con poco acceso, donde la regulación es más laxa o inexistente, y donde cualquier capacidad de diagnóstico es mejor que ninguna. El impacto económico podría ser enorme: si el OSI2 ONE se produce en volumen, el costo podría caer aún más, presionando a fabricantes tradicionales como Siemens, GE y Philips a reducir precios o innovar. Además, la naturaleza abierta permite mejoras colaborativas, como el uso de imanes permanentes en lugar de superconductores, eliminando la necesidad de helio líquido, un recurso escaso y caro.

¿Qué deben saber los lectores?

  • El OSI2 ONE no reemplazará a las RM de alto campo para estudios detallados, pero puede ser suficiente para detectar tumores grandes, hemorragias o fracturas. Investigaciones previas con RM de bajo campo (como la Hyperfine Swoop, aprobada por la FDA en 2020) ya han demostrado utilidad clínica en neuroimagen pediátrica y cuidados intensivos.
  • La IA no es un añadido opcional: es el componente crítico que hace viable el sistema. Sin ella, las imágenes serían inutilizables. Técnicas como la reconstrucción basada en deep learning y la corrección de inhomogeneidades han sido validadas en entornos académicos desde 2018.
  • El proyecto es completamente abierto: los planos, listas de materiales y software están disponibles en repositorios públicos (como GitHub y GitLab), lo que permite a cualquiera construir su propia unidad. OSI también ofrece versiones educativas más simples para fines de enseñanza.
  • El costo de $70,000 incluye materiales y componentes electrónicos, pero no considera mano de obra ni certificaciones. Aun así, es órdenes de magnitud menor que las alternativas comerciales. Para referencia, la Hyperfine Swoop cuesta alrededor de $50,000, pero no es de código abierto y requiere componentes patentados.
  • Existen precedentes: la comunidad de código abierto ya ha producido ecógrafos (como el echOpen), incubadoras (Incubator Project) y respiradores (como el proyecto Respira de Barcelona) de bajo costo. La RM portátil es el siguiente paso lógico, aunque técnicamente más complejo.
  • El campo de 50 mT es 30-60 veces menor que los equipos convencionales, pero la combinación de IA y hardware optimizado permite obtener imágenes con resolución suficiente para muchas aplicaciones. Estudios preliminares muestran que con campos tan bajos como 6.5 mT se pueden obtener imágenes de extremidades.
"Image reconstruction becomes dramatically better when deep networks trained on high-field data or physics-informed models denoise, correct for inhomogeneity, and push resolution beyond the raw acquisition limits." — Brian Roemmele

En resumen, el OSI2 ONE es una prueba de concepto que demuestra que la convergencia de impresión 3D, código abierto e IA puede romper el monopolio de precios en tecnología médica. El camino hacia la adopción clínica será largo, pero el potencial es inmenso. La comunidad open source ya ha demostrado capacidad para iterar rápidamente: se espera que en los próximos años surjan variantes mejoradas, con mayor campo magnético (quizás usando imanes de halbach) y algoritmos de IA más potentes. Mientras tanto, el OSI2 ONE ya está disponible para que cualquier persona con acceso a una impresora 3D y conocimientos básicos de electrónica pueda construir su propio escáner. La democratización de la imagen médica ha comenzado.

Puntos clave

  • El OSI2 ONE cuesta menos de $70,000, frente a los $1.1 millones de una RM convencional.
  • Su campo magnético de 50 mT es 30 veces menor que el de equipos estándar, pero la IA mejora la calidad de imagen.
  • El diseño es completamente abierto: planos, software y lista de materiales están disponibles públicamente.
  • Está dirigido a regiones sin acceso a equipos costosos, aunque enfrenta barreras regulatorias en países desarrollados.
  • La combinación de impresión 3D, código abierto e IA podría democratizar la imagenología médica.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta el OSI2 ONE?

Menos de $70,000, incluyendo materiales y componentes electrónicos, sin contar mano de obra ni certificaciones.

¿Cómo logra imágenes útiles con un campo tan bajo?

Mediante inteligencia artificial entrenada con datos de alto campo o modelos físicos, que denoisa, corrige inhomogeneidades y mejora la resolución.

¿Puede usarse en hospitales de países desarrollados?

Probablemente no sin aprobación regulatoria (FDA, CE). El proyecto apunta inicialmente a regiones con poco acceso a tecnología médica.

¿Dónde puedo encontrar los planos?

En los repositorios de la Open Source Imaging Initiative (OSI), disponibles públicamente.

Fuentes utilizadas

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