TheVortiq
Inteligencia Artificial

ONU exige a gigantes de IA revelar su impacto ambiental

El secretario general António Guterres lanza la Iniciativa de Transparencia Ambiental de la IA para que empresas divulguen consumo de agua, carbono y suelo.

25 de junio de 2026 · 4 min de lectura

cable network
Foto de Taylor Vick en Unsplash

¿Qué ha ocurrido?

Durante la Semana de Acción Climática de Londres, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a las empresas de inteligencia artificial a revelar el impacto ambiental completo de sus operaciones. Guterres afirmó: “Si la IA va a ayudar a construir un futuro mejor, debe ser honesta sobre lo que nos cuesta ahora”. La ONU lanzó la Iniciativa de Transparencia Ambiental de la IA, un marco voluntario para que las compañías divulguen el consumo de agua, las emisiones de carbono y el uso del suelo. Esta iniciativa surge en un contexto donde, según datos de TechRadar, múltiples estudios han pronosticado que la IA está dañando entornos locales y globales, contribuyendo al cambio climático inducido por el hombre. La ONU busca que las empresas asuman compromisos vinculantes, aunque por ahora no hay sanciones por incumplimiento.

¿Por qué es importante?

El crecimiento exponencial de la IA está disparando la demanda de recursos. Según Guterres, para 2030 los centros de datos de IA podrían consumir más electricidad que todos los países excepto cinco, y suficiente agua para cubrir las necesidades básicas de los 1.300 millones de habitantes del África subsahariana durante un año. Actualmente, la IA representa entre el 80% y el 90% de los recursos informáticos mundiales, lo que ha provocado una explosión en la construcción de centros de datos. Muchos de ellos recurren a turbinas de gas natural para su suministro energético, lo que genera contaminación local y problemas de salud en las comunidades cercanas. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que el consumo eléctrico de los centros de datos podría duplicarse para 2026, alcanzando los 1.000 TWh, equivalente al consumo total de Japón. En EE.UU., la administración Trump ha eliminado regulaciones ambientales y obstaculizado proyectos de energía renovable, bloqueando 30 GW de energía eólica bajo argumentos de seguridad nacional, según TechRadar. Esto ha exacerbado el problema, ya que muchos centros de datos dependen de combustibles fósiles. Estudios estiman que el costo ambiental total de la IA en EE.UU. ronda los 25.000 millones de dólares anuales, incluyendo gastos sanitarios derivados de la contaminación. Por ejemplo, un informe de la Universidad de California Riverside señala que el entrenamiento de un solo modelo grande de lenguaje como GPT-3 emite alrededor de 500 toneladas de CO2, equivalente a las emisiones de 100 automóviles durante un año. Además, el consumo de agua para enfriar servidores es alarmante: un centro de datos típico puede usar entre 1 y 5 millones de galones de agua al día, compitiendo con comunidades locales en regiones con estrés hídrico.

Consecuencias y contexto

La iniciativa de la ONU es voluntaria, por lo que no impone sanciones. Sin embargo, busca presionar a las empresas para que asuman compromisos vinculantes. En Estados Unidos, la administración Trump ha eliminado regulaciones ambientales y obstaculizado proyectos de energía renovable, lo que agrava el problema. Estudios estiman que el costo ambiental total de la IA en EE.UU. ronda los 25.000 millones de dólares anuales, incluyendo gastos sanitarios derivados de la contaminación. Este costo incluye enfermedades respiratorias y cardiovasculares atribuibles a la contaminación del aire generada por plantas de energía que alimentan los centros de datos. Además, la construcción de nuevos centros de datos ha provocado conflictos locales: en Virginia, EE.UU., comunidades han protestado contra la expansión de centros de datos que consumen grandes cantidades de agua y electricidad, mientras que en España, la instalación de centros de datos en regiones con sequía ha generado controversia. La falta de transparencia actual dificulta la toma de decisiones informadas y la rendición de cuentas. La ONU también ha señalado que, si bien algunas empresas han hecho compromisos de carbono neutralidad, estos son voluntarios y sin mecanismos de cumplimiento. Por ejemplo, Google y Microsoft han prometido ser carbono negativos para 2030, pero sus emisiones han aumentado debido al crecimiento de la IA. Microsoft reportó un aumento del 30% en sus emisiones de alcance 1, 2 y 3 entre 2020 y 2023, impulsado en gran parte por la construcción de centros de datos. La iniciativa de la ONU podría catalizar regulaciones más estrictas en el futuro, similar a lo que ocurrió con la divulgación de emisiones de carbono en el sector financiero tras el Acuerdo de París.

Qué deben saber los lectores

La transparencia ambiental es clave para que la IA sea sostenible. La iniciativa de la ONU podría catalizar regulaciones más estrictas en el futuro. Mientras tanto, los consumidores y las empresas deben exigir datos claros sobre el impacto de los servicios de IA que utilizan. La falta de transparencia actual dificulta la toma de decisiones informadas y la rendición de cuentas. Los usuarios pueden optar por servicios de IA que publiquen informes de sostenibilidad verificados, como aquellos que se adhieren a la Iniciativa de Transparencia de la ONU. Además, es crucial que los gobiernos implementen políticas que incentiven el uso de energías renovables en centros de datos y establezcan estándares mínimos de eficiencia. La Unión Europea ya está avanzando en esta dirección con la propuesta de directiva sobre eficiencia energética de centros de datos, que exigiría reportes anuales de consumo. En contraste, la administración Trump ha retrocedido en estos esfuerzos, eliminando el sitio web climático del gobierno de EE.UU. y desmantelando regulaciones. La brecha entre regiones podría crear un desequilibrio competitivo, donde las empresas en jurisdicciones laxas tengan ventajas de costos a expensas del medio ambiente. Por ello, la iniciativa de la ONU busca establecer un estándar global. Para los inversores, la transparencia ambiental se está convirtiendo en un factor ESG clave; fondos como BlackRock han comenzado a presionar a las empresas tecnológicas para que divulguen su huella de carbono. En resumen, la sostenibilidad de la IA no es solo un problema ambiental, sino también económico y social, y la acción coordinada es urgente.

Puntos clave

  • La ONU lanza la Iniciativa de Transparencia Ambiental de la IA para que empresas divulguen su impacto.
  • Para 2030, los centros de datos de IA podrían consumir más electricidad que todos los países excepto cinco.
  • El consumo de agua de IA podría igualar las necesidades anuales de 1.300 millones de personas en África subsahariana.
  • Actualmente no hay sanciones por incumplir compromisos voluntarios de sostenibilidad.
  • Estudios estiman un costo ambiental de 25.000 millones de dólares anuales solo en EE.UU.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Iniciativa de Transparencia Ambiental de la IA?

Es un marco voluntario de la ONU que invita a las empresas de IA a divulgar públicamente su consumo de agua, emisiones de carbono y uso del suelo.

¿Por qué la ONU pide transparencia ambiental a las empresas de IA?

Porque el rápido crecimiento de la IA está generando un enorme consumo de energía y agua, con impactos locales y globales que no se están reportando adecuadamente.

Fuentes utilizadas

Comentarios

Sé el primero en comentar.

Deja tu comentario