Nvidia desafía a Intel y AMD con su CPU Vera de 88 núcleos
La nueva arquitectura Olympus, el primer diseño de núcleo completamente personalizado de Nvidia, busca conquistar el mercado de CPUs para IA y agentes.
4 de agosto de 2026 · 3 min de lectura
¿Qué ha ocurrido?
Nvidia ha dado un paso histórico al presentar su primera CPU completamente personalizada, denominada Vera, junto con sus núcleos Olympus. Este lanzamiento, detallado en un whitepaper reciente, marca la entrada directa de Nvidia en el mercado de CPUs para centros de datos, compitiendo frontalmente con Intel y AMD. Vera está diseñada para funcionar tanto como nodo principal de los sistemas de IA (gestionando GPUs en las próximas plataformas Vera Rubin) como para alojar agentes de IA, un mercado emergente que no depende de GPUs.
La arquitectura de Vera es notable: un die de cómputo monolítico de 88 núcleos Armv9.2, fabricado en el proceso de 3nm de TSMC, rodeado de chiplets para memoria e I/O. Esta configuración, similar a la de Amazon Graviton 4, busca maximizar el ancho de banda y reducir la latencia entre núcleos. Además, Vera soporta configuraciones de doble socket (Vera CPU Superchip) con una interconexión NVLink-C2C de 1.8 TB/s bidireccional, ofreciendo un total de 176 núcleos y 352 hilos.
¿Por qué es importante?
Este movimiento es importante por varias razones. Primero, Nvidia, conocida principalmente por sus GPUs, ahora compite en el segmento de CPUs, un mercado dominado por Intel y AMD durante décadas. Segundo, la adopción temprana por parte de grandes nombres como Alibaba, ByteDance, Meta, Oracle, CoreWeave, Lambda, Nebius y NScale indica una fuerte demanda de CPUs especializadas para IA. Tercero, el diseño de núcleos Olympus, aunque basado en IP de Arm, muestra la capacidad de Nvidia para innovar en arquitectura de procesadores, con un decodificador de 10 vías y 8 ALUs de enteros, enfocado en eliminar cuellos de botella en la ejecución de tareas de IA y agentes.
El contexto histórico es crucial: Nvidia ya había incursionado en CPUs con la serie Grace, pero utilizando núcleos Arm estándar. Con Vera, Nvidia demuestra su intención de controlar toda la pila tecnológica, desde la CPU hasta la GPU, ofreciendo soluciones integradas que podrían reducir la dependencia de arquitecturas x86.
¿Qué consecuencias tendrá?
Las consecuencias son múltiples. Para Intel y AMD, Vera representa una amenaza seria, especialmente en el segmento de centros de datos donde la IA es prioridad. La alta eficiencia energética y el ancho de banda de memoria de Vera (2.4 TB/s en configuraciones Superchip, el doble que AMD Turin Epyc) podrían atraer a hyperscalers que buscan maximizar el rendimiento por vatio. Para el mercado, la entrada de Nvidia podría acelerar la adopción de arquitecturas Arm en servidores, erosionando el dominio de x86.
Además, el enfoque en agentes de IA es estratégico: a medida que los modelos de lenguaje se vuelven más eficientes, los agentes que ejecutan lógica y razonamiento no requieren GPUs, y Vera podría convertirse en la CPU preferida para esas cargas. Esto podría cambiar la dinámica de costos en los centros de datos, ya que los agentes son más ligeros y requieren menos recursos.
¿Qué deben saber los lectores?
Los lectores deben saber que, aunque Vera es una CPU prometedora, su éxito dependerá de la disponibilidad de software optimizado y del ecosistema. Nvidia ha asegurado compatibilidad con Armv9.2, pero los desarrolladores necesitarán herramientas para aprovechar sus características específicas. Además, la estrategia de Nvidia de vender Vera como plataforma independiente (sin GPUs obligatorias) es un cambio importante, ya que anteriormente sus CPUs eran complementos de sus GPUs.
Especulación: aunque no está confirmado, es probable que veamos versiones futuras de Vera con más núcleos y mejoras en el proceso de fabricación. También es posible que Nvidia ofrezca paquetes integrados con sus GPUs para simplificar el despliegue, pero esto es solo una conjetura basada en tendencias del mercado.
En resumen, Vera es un hito en la historia de Nvidia y del mercado de CPUs. Su impacto se sentirá en los próximos años, y los profesionales de TI y tomadores de decisiones deben estar atentos a su evolución.
Puntos clave
- Nvidia presenta Vera, su primera CPU completamente personalizada, desafiando a Intel y AMD.
- Vera cuenta con 88 núcleos Armv9.2, 176 hilos y hasta 1.5 TB de memoria LPDDR5X.
- La arquitectura Olympus es un diseño de núcleo personalizado que busca eliminar cuellos de botella en IA y agentes.
- Grandes empresas como Alibaba, Meta y Oracle ya han adoptado Vera para sus centros de datos.
- Vera está disponible como plataforma independiente, sin necesidad de GPUs Nvidia.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la CPU Vera de Nvidia?
Es la primera CPU completamente personalizada de Nvidia, con 88 núcleos Armv9.2 y hasta 1.5 TB de memoria LPDDR5X. Está diseñada para centros de datos, enfocada en IA y agentes.
¿Qué son los núcleos Olympus?
Son los núcleos de CPU diseñados por Nvidia para Vera, basados en Armv9.2. Incluyen un decodificador de 10 vías y 8 ALUs de enteros, optimizados para tareas de IA y agentes.
¿Cómo se compara Vera con las CPUs de Intel y AMD?
Vera ofrece un ancho de banda de memoria de 2.4 TB/s en configuraciones Superchip, el doble que AMD Turin Epyc. Su diseño monolítico busca menor latencia y mayor ancho de banda entre núcleos.
¿Qué empresas ya han adoptado Vera?
Alibaba, ByteDance, Meta, Oracle, CoreWeave, Lambda, Nebius y NScale han firmado para implementar Vera en sus nubes.
¿Vera requiere GPUs Nvidia?
No, Vera está disponible como plataforma independiente, aunque también se puede usar junto con GPUs en sistemas Vera Rubin para IA.
Fuentes utilizadas
Sigue leyendo
Comentarios
Sé el primero en comentar.