TheVortiq
Empresas

SpaceX quema 260 satélites Starlink en seis meses: ¿riesgo ambiental?

La compañía desintegra intencionadamente sus satélites en la atmósfera, mientras la FCC propone eximirlos de evaluaciones ambientales.

8 de julio de 2026 · 3 min de lectura

view of Earth and satellite
Foto de NASA en Unsplash

¿Qué ha ocurrido?

SpaceX presentó un informe semestral ante la FCC (presentado el 1 de diciembre de 2025, según el sello de la agencia) que revela que, entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, la compañía desorbitó y desintegró intencionadamente 260 satélites Starlink en la atmósfera terrestre. De ellos, 176 pertenecían a la primera generación (V1 y V1.5), con un peso unitario de 260 a 295 kg, y el resto a la segunda generación (V2 Mini y V2), con un peso de 800 a 1.250 kg. Otros 349 satélites fueron dados de baja durante ese mismo período y serán eliminados en los próximos meses, lo que eleva el total de satélites retirados a 609 en seis meses. Este ritmo de eliminación (aproximadamente 2 satélites por día) es superior al del período anterior: entre diciembre de 2024 y mayo de 2025, SpaceX desorbitó 472 satélites, según el informe previo. La compañía justifica estas reentradas controladas como parte del ciclo de vida planificado de los satélites, cuya vida útil es de unos cinco años, y que permite reemplazarlos por versiones más modernas, como los satélites V2 con capacidad para Starlink Mobile.

¿Por qué es importante?

La constelación Starlink ya supera los 10.000 satélites en órbita, según datos de la FCC, y cada satélite tiene una vida útil de aproximadamente cinco años. Al agotar su combustible, son programados para realizar una reentrada controlada que los incinera por completo al 100%, evitando la generación de basura espacial. Sin embargo, la quema de miles de kilogramos de material —cada satélite de primera generación pesa entre 260 y 295 kg, y los de segunda entre 800 y 1.250 kg— libera óxidos metálicos (como aluminio, cobre y litio) y otros compuestos en la atmósfera superior, específicamente en la mesosfera y la estratosfera, entre 50 y 80 km de altitud. Un estudio de 2023 del Geophysical Research Letters estimó que la reentrada de un satélite de 250 kg puede generar hasta 30 kg de nanopartículas de óxido de aluminio, que permanecen en la atmósfera durante años y podrían catalizar reacciones que agoten la capa de ozono. Aunque la comunidad científica aún debate los efectos a largo plazo, el rápido crecimiento de las megaconstelaciones (SpaceX planea desplegar hasta 42.000 satélites) ha llevado a investigadores como el Dr. Aaron Boley (Universidad de Columbia Británica) a solicitar estudios urgentes y regulación internacional. Comparado con la década de 1990, cuando la reentrada de satélites era esporádica, hoy nos enfrentamos a un flujo continuo y masivo: si se despliegan los 42.000 satélites previstos, con un reemplazo cada cinco años, se estarían incinerando unas 8.400 toneladas de material al año, equivalente a 23 toneladas diarias.

Consecuencias y debate regulatorio

Ante las preocupaciones ambientales, la FCC propuso en 2024 excluir a los satélites de las evaluaciones ambientales requeridas por la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA), argumentando que las reentradas ocurren en el espacio exterior, considerado extraterritorial. Esta propuesta, aún no aprobada, ha generado críticas de grupos ambientalistas como Earthjustice, que señalan que la NEPA se aplica a acciones federales que afecten el medio ambiente humano, incluyendo la atmósfera. Además, la FCC ha sido acusada de eludir su responsabilidad al no requerir estudios de impacto acumulativo. Mientras tanto, SpaceX avanza en sus planes de expansión: ya obtuvo aprobación para 7.500 satélites adicionales de segunda generación y está desarrollando satélites de centro de datos orbital, como el A1, con 120 kW de capacidad de cómputo, y construye una gigafactoría de 11 millones de pies cuadrados en Texas para producirlos en masa. Este crecimiento contrasta con la falta de regulación internacional: la UIT solo establece coordinación de frecuencias, y el Comité de las Naciones Unidas para el Uso Pacífico del Espacio Exterior (COPUOS) aún no ha adoptado directrices vinculantes sobre límites de emisiones de reentrada.

¿Qué deben saber los lectores?

  • SpaceX destruye satélites de forma rutinaria como parte de su ciclo de vida planificado; en el último semestre desorbitó 260 y tiene otros 349 pendientes.
  • La incineración atmosférica evita basura espacial pero plantea interrogantes sobre la contaminación química en la estratosfera, con potenciales efectos en la capa de ozono.
  • La FCC busca eliminar requisitos de evaluación ambiental para satélites, lo que podría acelerar el despliegue de megaconstelaciones sin estudios de impacto.
  • El ritmo de eliminación (260 en seis meses) podría aumentar drásticamente si se despliegan los 42.000 satélites previstos, generando un flujo continuo de material incinerado.
  • No hay regulación internacional clara sobre los límites de emisiones de reentrada; solo existen directrices no vinculantes de la NASA y la ESA.
  • SpaceX afirma que recuperar los satélites es técnica y financieramente inviable, por lo que la incineración es la única opción actual.

Puntos clave

  • Spacex desintegró 260 satélites Starlink en seis meses mediante reentrada atmosférica controlada.
  • Cada satélite pesa entre 260 kg y 1.250 kg; la quema libera óxidos metálicos en la atmósfera.
  • La FCC propone eximir a los satélites de evaluaciones ambientales bajo NEPA.
  • Spacex planea una constelación de hasta 42.000 satélites y construye centros de datos orbitales.
  • No hay regulación específica sobre las emisiones de reentrada de satélites.

Preguntas frecuentes

¿Por qué SpaceX quema sus satélites en la atmósfera?

Para evitar la basura espacial. Al final de su vida útil (5 años), los satélites realizan una reentrada controlada que los incinera completamente, sin dejar restos en órbita.

¿Qué impacto ambiental tiene esta práctica?

La quema de satélites libera óxidos metálicos y otros compuestos en la atmósfera superior, cuyos efectos a largo plazo aún se estudian. Investigadores piden más regulación.

¿Qué propone la FCC respecto a la regulación ambiental?

La FCC propone excluir a los satélites de las evaluaciones ambientales de la NEPA, argumentando que son actividades extraterritoriales. La propuesta aún no está aprobada.

Fuentes utilizadas

Comentarios

Sé el primero en comentar.

Deja tu comentario